.

.

Dos Hermanas (Sevilla). - Las vísperas de Dos Hermanas, del centro histórico al barrio de Montequinto.

Histórica salida de la Virgen del Pilar / L. M.

Las Tres Caídas por el núcleo nazareno y la agrupación Humildad y Pilar en Montequinto completaron un Sábado de Pasión espléndido.


Dos Hermanas vivió este Sábado de Pasión una histórica jornada de vísperas con las salidas procesionales de las agrupaciones parroquiales de las Tres Caídas, en el núcleo urbano nazareno, y de la Humildad y Pilar en el barrio de Montequinto. Las buenas temperaturas acompañaron en una tarde en la que, de nuevo, se volvió a poner de manifiesto que el Sábado de Pasión es también un día grande entre los cofrades de Dos Hermanas.
La tarde comenzaba en la parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, templo desde donde tenía su salida programada, a partir de las cinco de la tarde, la agrupación de las Tres Caídas. La corporación de hermanos, que tiene su germen allá por los años ochenta y que está en vías de convertirse ya en hermandad, volvió a demostrar una vez más el saber estar de su cofradía en la calle, con un cortejo no muy extenso pero que irradia la ilusión propia de una agrupación que sueña con poder procesionar por las calles del centro en Semana Santa en poco tiempo.
La banda de cornetas y tambores María Santísima de la Paz, una sección juvenil del conjunto principal de las Tres Caídas, abría el cortejo procesional poniendo así la nota de color a esta joven cofradía, que estrenaba también en esta salida la figura secundaria del cirineo. A las órdenes del que ha sido el pregonero de este año, Fernando Martos, el paso de misterio del Señor de las Tres Caídas, arrodillado y con la cruz a cuestas, discurría por las calles de su feligresía con su ya particular caminar, al compás que marcaban las marchas que, una tras otra, interpretaba la banda de cornetas y tambores de las Tres Caídas.

El misterio de las Tres Caídas estrenaba Cirineo / L. M.
Tras partir desde la Oliva, el cortejo entraba a media tarde en el parque de la Alquería, uno de los puntos más recomendados para disfrutar de esta cofradía que mejora con creces cada año su presencia en la calle. Desde allí discurría por el popular barrio de La Moneda en dirección ya a su casa, en Las Infantas, zona a la que llegaba entrada ya la noche. La cofradía aprovechó los últimos metros antes de entrar en la capilla de San José para lucirse especialmente en un entorno de la calle Antonio Machado, que se llenó de público para presenciar en vivo el que es uno de los momentos más espectaculares de toda la Semana Santa nazarena; la complicada entrada del paso en este pequeño templo. El silencio contenido rompió en aplausos cuando la banda de las Tres Caídas interpretaba el himno y las últimas de las trabajaderas del paso quedaban ya en el interior de la capilla.

La Virgen de Montequinto

Fue la de este sábado una jornada de coches. Quienes quisieron disfrutar del Sábado de Pasión de Dos Hermanas en todo su esplendor tuvieron también que desplazarse hasta el barrio de Montequinto para vivir allí la primera salida procesional en Cuaresma de la Virgen del Pilar. Tras un par de años realizando la procesión en la festividad del 12 de octubre, la agrupación de la Humildad y Pilar se estrenaba ya como cofradía de vísperas de la Semana Santa por las calles de un barrio que nunca antes había tenido un paso en procesión por estas fechas.
Debido a las reducidas dimensiones de las puertas de la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles y San José de Calasanz, donde se le rinde culto a la Virgen, el cortejo realizó su salida desde una nave municipal, a partir de las seis de la tarde. Una comitiva integrada por alrededor de un centenar de hermanos participó en esta histórica salida para la agrupación parroquial, que empezó a gestarse como tal hace casi una década.
Para esta salida, además, la corporación cofrade estuvo acompañada en su cortejo por representaciones de las hermandades de Nuestra Señora de Valme de Dos Hermanas, la pro-hermandad Jesús de la Humildad de Sevilla Este –que prestaron para la ocasión las tulipas y jarras que llevaba el paso-, la hermandad del Rocío de Montequinto y la asociación parroquial de Los Ángeles, también de este barrio.
Un reguero de fieles y devotos acompañó durante todo el recorrido a la Virgen del Pilar, una dolorosa realizada por José María Leal que llegó al barrio hace un par de años. La imagen llevaba una saya y manto de la Virgen del Rocío de la hermandad de la Redención de Sevilla así como una toca y sobremanto de la dolorosa de la Candelaria. Por su parte, la hermandad del Gran Poder de Dos Hermanas cedió la candelería para la Virgen mientras que la asociación parroquial Virgen de Guía de Castilleja de la Cuesta prestó los candelabros de cola.
Como detalle, la Virgen del Pilar llevaba a sus pies una réplica en miniatura de la Virgen de Valme, de bronce bañada en plata, y lucía en el paso un diseño floral, realizado por Jaime Aguilar, a base de rosas color champán, gladiolos, alelíes y flores de cera, fundamentalmente. Con los sones de la asociación juvenil ecijana Amueci, la Virgen del Pilar en Su Mayor Dolor llegaba hasta uno de los puntos que están llamados a ser predilectos en su recorrido, la plaza Parma, donde recibía una gran petalada. Era, sin duda, uno de los momentos más destacados de una tarde-noche para el recuerdo de un barrio que tuvo, por primera vez, sus propias vísperas de la Semana Santa.
   Fuente: Pasión en Sevilla

Comentarios