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La Janda. - Esfuerzos para la Amargura.

La imagen del paso con el Cristo de la Buena Muerte de Conil en su salida desde la parroquia de Santa Catalina.
La salida de los titulares de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Amargura desde la parroquia de Santa Catalina de Conil, abría ayer el cortejo de procesiones en la comarca de la Janda.
Unas de las maniobras más complicadas fue la retirada de las patas al paso de la Virgen de Nuestra Señora de la Amargura, para dejarla casi en el suelo para poder salir por el dintel de la parroquia por la que minutos antes salieron los cortejos de penitentes y de mujeres de mantilla. Esa salida se hacía a pulso de los cargadores, que tuvieron que hacer el trabajo inverso una vez que se estaba en la rampa que evita la escalinata de la parroquia de Santa Catalina.
También emotivo fue el encuentro a las puertas de la capilla del Jesús, sede de la imagen del Nazareno que cumple 425 años de su construcción. Entre los estrenos destacó la saya color burdeos de la Virgen, así como las pértigas del cuerpo de acólitos.
De forma paralela, en Medina, salía desde la iglesia parroquial de San Juan de Dios, la Hermandad del Cristo de la Reconciliación y Paz y Nuestra Señora de los Dolores que llevaba el acompañamiento de la Banda de Tambores y Cornetas La Unión de Baena (Córdoba) en el paso del Misterio y la Unión Musical Asidonense en el paso de Palio.
En otro punto de la comarca, pasadas las ocho de la tarde salía el Cristo de la Oliva de Vejer que por segundo año se dirigió desde la barriada de San Miguel hasta la parroquia del Divino Salvador, sede canónica del resto de hermandades. Este 'Cristo de los jóvenes', como se le conoce en la localidad, contó con un exorno floral compuesto por ramos de olivo del santuario y claveles rojos que son donados por miembros de esta hermandad que preside Juan María Morillo. Este paso, portado por 40 cargadores, tiene la particularidad de que el Cristo tiene que ser tendido de espaldas para poder atravesar el dintel de la iglesia de San Miguel.
En Barbate, la procesión del Medinaceli, estuvo marcada ayer por el fallecimiento de Juan José Marchante, miembro de la Junta de Gobierno, al que se recordó con un crespón negro. Como cada año la parroquia de San Paulino se presentaba abarrotada de fieles y devotos. Su tez morena, le hacen diferente al resto de imágenes que salen en procesión estos días en esta población. Entre las novedades estaban la nueva cuadrilla que cargaba el paso de Palio, así como el cuerpo de acólitos compuesto por jóvenes de la Hermandad.
Las procesiones se cerraban en Alcalá de los Gazules con la salida del Cristo del Perdón .
Fuente: Diario de Cádiz

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