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Objetivo cumplido en el Falla... con creces. - Cádiz

  • - La iniciativa del pregonero de Semana Santa logra recaudar una tonelada y media de alimentos.
  • - Mera vive "uno de los momentos más intensos de mi vida"
Un emocionado Juan Mera recibe el domingo el aplauso del Falla tras su pregón. LOURDES DE VICENTE

El objetivo de un pregonero es llegar al público que lo escucha y remover sus sentimientos, como anuncio de aquella fiesta o celebración que anuncia en su declamación. A ese objetivo de cualquier pregonero, Juan Mera añadió en su pregón de la Semana Santa del pasado domingo el de recaudar una tonelada de alimentos, donados por los asistentes al acto en el Gran Teatro Falla. Y tanto una cosa como la otra se han conseguido, además con creces.

El pregón de la Semana Santa 2017 recaudó 1.500 kilos de alimentos no perecederos, que fueron recaudados a la entrada del Gran Teatro Falla y que en estos próximos días serán repartidos entre las distintas hermandades para la labor social que prestan. "Este es uno de los grandes regalos que ha tenido este pregón, que se haya superado el reto de alcanzar la tonelada. La gente ha respondido a la aportación de un kilo de manera cariñosa y con una entrega que no se puede catalogar", destacaba ayer Juan Mera, que apuntaba que hasta el obispo diocesano y el alcalde de la ciudad participaron en esta iniciativa.

El logro de este objetivo viene a redondear un Domingo de Pasión que ha sido pleno para el pregonero de este año. "Ha sido uno de los momentos más intensos de mi vida. La misa en Vera-Cruz fue uno de los momentos que más me pueden realizar como cristiano; la llegada al teatro fue algo magistral, con la banda de Conil interpretando una marcha, con el encuentro con mi familia, una cola que llegaba a la calle Hércules, amigos que habían venido de fuera a verme... fue una emoción sobrenatural", reconocía ayer Juan Mera, que destacaba también la impresión de ver "el Falla abarrotado".

"Estoy contento de forma superlativa con la acogida de mi pregón. Coincidir con un público tan difícil, tan variado a la hora de exaltar cada una de las advocaciones, porque a todos nos gusta que nuestra devoción tenga un momento especial en el pregón. No esperaba alcanzar esta unanimidad, tenía miedo de no saber llegar a la gente", relataba ayer el pregonero, quien en su colegio de las Carmelitas aún recibió un último aplauso de los escolares cuando llegó por la mañana. "Ha sido una llegada preciosa", relataba horas más tarde.

Con el buen recuerdo de un gran pregón aún en su mente, Juan Mera mantendrá estos próximo días una intensa agenda de actos, que culminará el Martes Santo con la salida procesional en su cofradía de la Sanidad, cuya Dolorosa, precisamente, custodió el texto la noche antes de la gran jornada del Domingo de Pasión.

Fuente: Diario de Cádiz

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